Flores en el Impresionismo

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Dos flores son representantes definitivas de este movimiento: las Nenúfares de Claude Monet y los Girasoles de Vincent Van Gogh.

Las nenúfares son la inspiración de numerosos cuadros que hoy se exhiben en varios museos pero la mayoría están en Paris en el museo Marmottan y en el museo de la Orangerie.



 

 

Lo curioso de los Nenúfares es que son un tipo de planta acuática perteneciente a la variedad de hojas flotantes, como también lo son sus compañeros, los lotos. Esta planta posee dos tipos de hojas bastante diferentes: primero germinan bajo el agua las de dimensiones más grandes, cuando la planta empieza a desarrollarse y ya ha crecido, surgen hojas largas que flotarán en el agua.

 

Vincen Van Gogh también hizo una serie de pinturas sobre girasoles usando estilos muy naturalistas. Una de ellas, Jarrón con quince girasoles fue comprada por el magnate japonés Yasuo Goto en una subasta de Londres, pagando 39.921.750 dólares.

 

 

 

 

Jardín de Giverny

Al final de un oscuro pasaje,  parecido a un tunel de carretera, me esperaba un viejo barbón y desalineado: Claude Monet.

Tomo mi mano y dijo:

—        Ven, vamos a Giverny.

 

Al salir, la mezcla de sol y color golpeo mis ojos. En el área del jardín llamada Clos Norman, siguiendo veredas me mostró detenidamente una la mezcla de flores exóticas con otras más sencillas, unas en macizos y otras en montículos de distinta altura.

 

En el pasaje central vi arcos de hierro cubiertos de con enredaderas de flores. Su casa provenzal al fondo, con alegres ventanas verdes. Era un diseño perfecto, todo simetría, perspectiva y color aunque por su libertad podía parecer un jardín salvaje,

—  ¿Quieres saber algo curioso? — las flores de este jardín fueron las musas que inspiraron a grandes artistas. Aquí me acompañaron Zola, Cezanne, Clemenceau, Proust, Pissaro, Berthe Morisot, Octave Mirbea entre otros.

 

Después de mostrarme una singlar peonía dijo:

 

—En conseguir variedades exóticas gasté mucho dinero. Tengo flores de verano, pero también de otoño.

 

Mientras hacíamos el recorrido señaló y mencionó muchos nombres: narcisos, azaleas, wisterias, tulipanes, no me olvides, jacintos entre muchas otras.

 

Señalando rincones dijo:

—Aquí  se sentaba Zola a escribir. Allá pintaba Pizzarro. Pero tengo algo más curioso que decirte sobre este jardín.

¡Que gozada! No entendía bien que hacía ahí parada, de la mano del magnífico pintor de Impresionismo. Y más feliz estuve cuando susurró:

—Sígueme, aquí están las flores más famosas de la pintura impresionista.

Llegamos a un estanque cruzado por un puente estilo japonés. Me explicó que había tenido que dragar mucha tierra ya que era artificial y orgulloso dijo:

—Ve aquellas flores en el agua: son mis nenúfares. Inspirado en ellas pinté las flores más vistas de la pintura impresionista. La mejor colección de estas pinturas esta en Paris, en el museo Marmottan y en la Orangerie. Cientos de personas las admiran cada día.

Sin más, soltó mi mano y me dejó viviendo el verde y lila atardecer sobre el estanque de Giverny. Pensé: flores eternas.

Cuando quise correr tras el viejo, me despertó mi hermano, era hora de ir a clase de arte floral.

Icela Lightbourn

Marzo 2011

 

Aportación Liz Gárate

One thought on “Flores en el Impresionismo

  1. Las dos aportaciones son muy interesantes, sobre todo que mencionan a dos pintores muy famosos.
    Claude Monet, es mi pintor favorito, el termino impresionista fue tomado de una de sus pinturas.El primer reconocimiento publico a los trabajos de Monet tuvo lugar en 1865,,cuando dos de sus obras fueron aceptadas en el salon oficial del arte frances.
    En su obra “MUJERES EN EL JARDIN” la presencia de las flores es maravillosa.

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